Esencias expansivas




Esencias expansivas


            La esencia de la vida existió desde siempre, desde que la expansión universal comenzó a expandirse. Tal vez, el origen del universo nació de una forma ordenada, o tal vez ese origen se debió a una explosión, yo me inclino por la primera opción, porque dudo de que la expansión milagrosamente se haya ordenado tan extraordinariamente como lo que se ve, sólo hay que mirar el mundo que nos rodea para darse cuenta de que no se ve desorden ni caos a nuestro alrededor, no se ve algo parecido a un mundo explosivo.




            Como es lógico, la expansión en sí tiene que estar compuesta de infinidad de algo muy pequeño, algo subatómico infinitamente pequeño, puesto que aún no se ha conseguido detectar de que está hecha la expansión. Vamos a llamar a ese algo tan pequeño “esencia expansiva. Si las esencias expansivas produjeron la expansión es que el mundo se originó desde un origen ordenado de menor a mayor y si la expansión es en sí la que originó las esencias expansivas es porque la expansión se pudo originar, tal vez debido a una gran explosión. Sea de una manera o de otra, la expansión está compuesta de esas esencias expansivas. También es lógico pensar que esas esencias expansivas deben ser todas iguales entre sí, pues como puede existir una expansión saturada de infinidades cuánticas de distintas dimensiones o de distintas formaciones; si son esencias cuánticas es porque todas son cuánticas, es decir semejantes entre sí.




            Esas esencias o energías en movimiento podrían nacer y morir  en un tiempo infinitamente pequeño, o mantenerse en movimiento eternamente. Con lo cual, se mantengan eternas o mueran, tienen que producirse nuevos nacimientos de otras esencias expansivas semejantes; para que así el universo pueda continuar creciendo. Es la única forma posible que  posee el universo para poder seguir expandiéndose, crear dichas esencias expansivas copias de sí mismas. Y además, si la expansión crece, por lógica, las esencias expansivas aumentarían en cantidad, con lo cual al mismo tiempo que desaparece una esencia expansiva, o se mantiene dinámica, nacerían o se copiarían sucesivamente, sin cesar, nuevas esencias. Esto es lo que arrastra el fenómeno expansivo, y de esa expansión pudo surgir todo lo existente, pudo surgir la vida.




            Supongo, que los soles nacen en los lugares expansivos proclives a un exceso o escasez expansiva, y que gracias a esos soles se crean los planetas, las galaxias, la materia y todo lo existente. Supongo también, que los efectos expansivos podrían originar la vida, pues coincide la evolución de las esencias expansivas (de nacer y renovarse en una o varias copias antes de morir o de mantenerse eterna) con la evolución de la vida, se viene al mundo como renovado luego se envejece y se muere, pero antes de morir se puede tener la posibilidad de copiarse o procrear vidas, más o menos eso es lo que hacen las esencias expansivas. Supongo también, que para que las esencias expansivas pudiesen originar la vida, o ser las impulsoras de la vida, se tuvieron que dar unas circunstancias especiales (circunstancias que son muy comunes en la mayoría de los sistemas planetarios), como por ejemplo, la del nacimiento de un planeta adecuado como el nuestro, que estuviese en el lugar apropiado de distancia al Sol y la de poder contener agua, cosa que podría ser muy común en algún planeta de la mayoría de los Sistemas Solares (el agua sería esencial, no para crear el principio de la vida, sino para que la vida pudiese evolucionar como materia blanda).




            ¿En que se parecen las copias de las esencias expansivas a la vida?: se parecen en que las esencias expansivas siempre están en constante movimiento, al igual que los seres vivos, que aunque estén quietos, algo siempre se mueve en un ser vivo. Entonces, supongo que las esencias expansivas creadoras de todo lo existente, también crearon la vida de una forma indirecta. 




            Es decir, al producirse en un planeta adecuado, el contacto de la expansión con la energía calorífica del Sol, se mezclarían las esencias expansivas con las esencias energéticas caloríficas y se crearía una nueva opción dual, la de la vida; una nueva forma de constituirse y renovarse algo inducido por la expansión. Esas esencias expansivas, que eran como energías etéreas, sin cuerpo, sin materia; al unirse a la energía calorífica crearon mutuamente un alma energético, algo físico, algo detectable, gracias a la dualidades de las uniones de las esencias energéticas del calor con la de las esencias energéticas de la expansión. En el origen del universo, se creó un principio de algo dual que creó la existencia, la cual podría seguir expandiéndose y transformándose continuamente en algo expansivo detectable como la materia. Ese principio, esa unión, esa dualidad, además, propició el surgimiento de algo parecido a la vida, algo también expansivo detectable y transformativo equivalente a la evolución viviente a través de la materia blanda.




            Es decir, esa unión (energía expansiva y energía calorífica), esa dualidad contribuiría a la creación de algo energético dual que podría copiarse en otras copias sin dejar de existir, o desaparecer después de haber dejado sus correspondientes copias para que sucesivamente otras copias hiciesen lo mismo. Éste podría ser el principio de la vida, una copia dual de otra copia dual para que su copia dual siga su camino evolutivo viviente de copias duales. Con el agua el proceso era el mismo pero mucho más complejo, el agua hizo posible que la vida pudiera constituirse en existencia física, gracias a que el agua podía ablandar la materia. De esta forma la vida procrearía de forma dual o copiaría vida dual, evolutiva y expansiva. De esta manera, se creó una forma de copiar dualidad o procrear vidas duales; y que éstas se mantuviesen unidas y evolucionarán por medio de las herencias. 




            La vida no podía subsistir si no permanecía unida, y además el sistema para mantener unidas a las vidas sería un sistema de herencias en la cual una vida procrearía una o varias vidas más, y estas necesitarían la unión de otras vidas para procrear más vidas, gracias a esas dualidades representadas por varones y hembras. 




            Con el tiempo, las vidas constituidas en una copia de otra copia, en un sistema de copias a través de la dualidad hombre mujer; se dispersaron, se repartieron como si fuesen ramales vivientes, hasta el punto de que las especies vivientes se hicieron muy diferentes unas de otras, se crearon tantos ramales diferentes, que la unión de una vida con otra para crear más vidas no se reconocían si no eran de su misma especie o ramal hereditario. Pero la línea directa de copias de vida, se mantenía en una misma línea; eso era inevitable, alguien debía poseer el mismo apellido inicial de la vida, la misma herencia o línea directa, y ese alguien era la especie humana, que gracias a eso sería la especie viviente más evolutiva, la más antigua, la más directa, la que pudo evolucionar mentalmente.




            Entonces, la vida surgiría como memoria, y la originaría una dualidad (la calorífica y la expansiva). La vida al surgir como memoria fue evolucionando y multiplicándose como memoria, adaptándose a una forma de ser, a un cuerpo físico. Al mismo tiempo que la memoria viviente evolucionaba la adaptación física a esa memoria también evolucionaba; hasta formar mente y físico en un solo cuerpo. Evolutivamente el tiempo permitiría que de ese cuerpo viviente evolucionasen los sentidos; hasta permitir que la propia evolución dual crease la separación dual masculina femenina o una procreación dual sin esa separación dual. 




            En los orígenes vivientes, las vidas evolucionarían como cúmulos compactos de información. Los cuales pertenecerían a las mismas tendencias cuánticas que las tendencias cuánticas que saturaban de dinamismo al universo; sólo que las vidas tendieron a evolucionar hacia la vida. 




            ¿Qué contenían las vidas antes de ser verdaderas vidas, cuando aún eran unos proyectos inmateriales de vida?: Eran tendencias concentradas de información. Eran inmateriales, no existían porque eran esencias cuánticas; pero disponían de esas tendencias especiales que les permitían individualmente poder tener la información necesaria para poder evolucionar psíquicamente hacia la vida. Eran como especies de pequeñas infinitudes dinámicas saturadas de información. 



           
            Esos proyectos de vida tendían a la unión o llámese atracción; al igual que la esencias expansivas que tienden a sus respectivas atracciones. Tendían al movimiento, al dinamismo expansivo; al igual que las esencias expansivas. Las cuales, tal vez, se mantengan así eternamente, o tal vez, desaparezcan por desgaste expansivo. En este caso, lógicamente tendrían que ocupar su lugares otras esencias expansivas renovadas que continuarían, junto a las demás esencias expansivas, manteniendo y multiplicando de existencia a la propia existencia. 




            Pero como ya he dicho antes, es posible que las esencias expansivas, por el hecho de ser esencias, sean eternas y se mantengan así sin desgaste ninguno; con lo cual evitarían ser renovadas. Pero si fuesen renovadas, esas renovaciones se renovarían como exactas copias ocupando la misma identidad propia que la esencia renovada; ya que las propias esencias expansivas son las mismas existencias cuánticas creadoras de los lugares, los tiempos, los dinamismos y las existencias que poseen las propias esencias expansivas. 




            Esos proyectos de vida tenderían a la dualidad; al igual que las esencias expansivas; pues nada puede constituirse, y luego multiplicarse, sin un principio dual, ya sea materia o energía; pues después del origen no dual de la existencia, ésta no podría multiplicarse sin la opción de la dualidad. Pues como puede multiplicarse la existencia de cada vez más existencia sin un principio dual, sin un principio binario que le permita la multiplicación binaria o dual. 




            Las tendencias expansivas como individualidades expansivas que son serían indetectables. Serían como las almas de las vidas. Y bajo el dominio evolutivo de las tendencias expansivas, también evolucionó la materia. Al igual que el edificio viviente, o árbol genealógico; el cual inducido por las propias tendencias expansivas seguirá evolucionando sin cesar. 




            Todas esas tendencias expansivas, al ser un cúmulo de información, formaron un orden; el orden de la expansión universal. En eso se basa también el psiquismo viviente, en un orden, el orden viviente. La inteligencia también es un orden, es un cúmulo de información ordenada producida por la evolución de las tendencias expansivas. Gracias a esas tendencias expansivas, a su orden y al orden viviente, y a la acumulación de cada vez más información aprendida y heredada, la inteligencia humana ha evolucionado y ha permitido que evolucione el ser humano. Vivimos sin darnos cuentas de que estamos inducidos por esas tendencias expansivas descritas, o llámense esencias cuánticas.

Respuesta de Diego Peralta (Vladimir Soloviev) a: El tiempo no existe, foro Filosofía.org

Su ensayo es cabal ratificación de que el título formal no hace al filósofo. La filosofía es quien nos elige, y usted sin duda está en la lista de elegidos. Honre esa necesidad de querer, aunque os advierto que el camino es arduo y espinoso. Ergo solo la filosofía le promete una muerte digna, tras su reciprocidad a ella. Pero sentir la filosofía es mas fuerte que uno mismo, y para usted ya es tarde para arrepentimientos. Usted es un filosofo genuino,....solo déjese llevar. Otro respetuoso saludo. Diego
Muchas gracias Diego Peralta (Vladimir Soloviev)

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