Siete nuevas ideas sobre el movimiento


           


Siete nuevas ideas sobre el movimiento


 Este artículo es una nueva versión corregida, con más ideas nuevas, sobre el artículo que publiqué en mi blog, artículo titulado "Nuevas leyes sobre el movimiento".




            Hace unos días, leí un breve artículo que decía que Newton estableció las leyes del movimiento y que son tres. Entonces se me ocurrió que porque no podrían ser diez, a saber. Las 3 ya pronunciadas por Newton que más o menos serían así: La primera "la fuerza"; la segunda "la fuerza aplicada a un cuerpo es igual al producto de su masa y aceleración" (ésta se parece a la ley de la velocidad que es una de las que expongo en este artículo) y la tercera "para cada acción hay una reacción igual o opuesta"; y las 7 leyes restantes que expongo a continuación, leyes que no son realmente leyes sino ideas, pues para que sean leyes tendrían que estar probadas matemáticamente y ser aprobadas científicamente. Sin embargo, algunas de estas ideas, como comprobarán, no van mal encaminadas. Bueno, ahí van estas 7 posibles leyes del movimiento, que serían: Ley del Tiempo, Ley de la Velocidad, Ley de las Duplicaciones, Ley de las Transformaciones (o Evoluciones), Ley del Orden, Ley del Espacio Dinámico y ley de la Agrupación Dinámica Constante.



            1ª. Ley del tiempo: Todo movimiento es tiempo, ya que todo movimiento al nacer nace como tiempo y transcurre como tiempo. El tiempo es un orden dinámico, es una medida adherente al movimiento que mide el transcurrir dinámico de la existencia. El nacimiento de algo, sea lo que sea, inevitablemente adquiere un movimiento, adquiere esa medida llamada tiempo, ya que todo lo que nace conlleva un transcurrir dinámico. 



            Según esta ley, todo tardará más o menos tiempo en moverse, en transcurrir y transformarse dinámicamente,  según sea su dimensión; según sea su formación; según sea la fuerza que le impulsó a moverse; según sea la fuerza con la que se mueve; según sea la velocidad que se mueve y según sea la fuerza con que se resiste a moverse ya sea por su propio peso, atracción, repulsión o sujeción. Entonces según sea el movimiento de la existencia que se mueva, sea un movimiento más rápido o más lento; según sea la existencia que se mueva, más grande o más pequeña; según sea el material que componga esa existencia, más dinámico o menos dinámico, más rápido o menos rápido, tardará en envejecer más o menos esa existencia. O sea, en una masa grande el tiempo transcurriría más lento que en una masa pequeña, y proporcionalmente, cuanto mayor dinamismo interno tenga esa masa y a mayor velocidad se mueva; el tiempo en esa masa transcurrirá más lento.  



            2ª. Ley de la velocidad: Todo lo existente, dependiendo de su dimensión propia; de su dinamismo propio; de su formación propia; de la resistencia interna y externa propia; de la resistencia del espacio donde se encuentre y del espacio a recorrer se le podrá inducir una fuerza x, o un movimiento, que le inducirá una cierta velocidad, la cual adquirirá inmediatamente la calidad de tiempo. O sea que la velocidad es en realidad velocidad y tiempo juntos, pues nada puede adquirir una velocidad sin que adquiera a la vez un tiempo en su desplazamiento. Cualquier existencia quieta ya de por sí es velocidad-tiempo pues todo se mueve a una velocidad expansiva en un tiempo sin fin. 



            La existencia cuántica crea la existencia no cuántica para que ésta pueda desplazarse como existencia en la propia existencia cuántica, ya que la existencia cuántica no puede desplazarse por sí misma; todas las individualidades cuánticas sufren movimientos propios rotatorios sin desplazamientos. El desplazamiento expansivo de la existencia cuántica no es en sí un desplazamiento, sino un crecimiento expansivo basado en las incesantes duplicaciones cuánticas de las individualidades cuánticas; las cuales a medida que son creadas no se mueven de su sitio, adquiriendo el poder de duplicarse constantemente. Este hecho efectuado en toda la saturación universal de existencia cuántica, es lo que hace parecer que el universo se expande. 



            Todo nace mediante una acción y se mantiene con esa acción transformada en movimiento, o sea que todo necesita una acción o movimiento para poder existir. Con lo cual, todo lo que existe posee un movimiento interno propio que para adquirir velocidad externa propia necesitará recorrer un espacio en un tiempo. La velocidad puede ser mayor o menor según sea la fuerza iniciada; según sea la fuerza de resistencia a ese movimiento; según sea el espacio a recorrer y según sea el tiempo empleado. O sea que la velocidad está relacionada con la fuerza, con la acción o movimiento, con la resistencia, con el espacio y con el tiempo. Ya de por sí toda la saturación cuántica que satura de existencia al universo es acción o movimiento, es fuerza, es espacio y es tiempo.



            3º. Ley de las duplicaciones: Toda individualidad cuántica, al nacer cuánticamente, nace con las mismas formas o constituciones dinámicas que las demás esencias cuánticas. Pues no pueden existir infinidades de formas, esencias o modelos de movimientos cuánticos diferentes entre sí, ya que todas las individualidades cuánticas nacen semejantes entre sí, como movimiento rotatorio puro; lo cual les otorga unas formas esféricas virtuales y unas equivalencias a nacer como acción o movimiento, como fuerza, como espacio y como tiempos virtuales. Todo lo que nace, aunque sea en forma de nacimiento virtual,  por el hecho de nacer adquiere desde su nacimiento, su fecha o tiempo de nacimiento. 



            Lo único que les diferencian a las individualidades cuánticas entre sí, es que cada individualidad cuántica ocupa su lugar cuántico propio. Lugares que no pueden ser ocupados por otras individualidades cuánticas; porque esos lugares son lugares propios, creados como yos o identidades cuánticas propias. Y aunque no sean lugares reales sino lugares dinámicos que existen sólo como lugares dinámicos virtuales; que muy bien pueden representar a identidades propias o yos artificiales, por ser exactamente lugares propios con identidades absolutamente propias; con lo cual inevitablemente todas las unidades cuánticas son yos absolutos. 



            Algo en movimiento se puede mover mucho o poco, o en formas distintas; pero ese algo en movimiento no puede poseer diferentes modelos de movimientos distintos a lo que son los movimientos en sí. Sólo existe un único modelo dinámico, el movimiento en sí, el movimiento cuántico. Por consiguiente, sólo existe un origen cuántico posible del movimiento y todos los demás movimientos se basan en duplicaciones o copias del mismo movimiento cuántico. Lo que cambia en los resultados de los movimientos, son las fuerzas y las trayectorias externas inducidas en esos movimientos, que obligan a que se dupliquen en más o menos cantidades de movimientos. Por consiguiente, todos los movimientos nacen como movimientos únicos, y según como sean las fuerzas que les obligan a nacer como movimientos, se duplicarán dichos movimientos en más o menos cantidades de movimientos semejantes entre sí, obligando también a que se produzcan más o menos variedades de existencias diferentes, que no son otra cosa que cantidades más o menos densas de movimientos.



            4ª. Ley de las transformaciones o llámese ley de las evoluciones: Toda existencia nace como movimiento; pero a medida que va existiendo como movimiento, se va transformando o evolucionando sin dejar de ser movimiento. Lógicamente, ese cambio es una transformación, que también se podría llamar evolución.



            5º. Ley del orden dinámico: Todos los movimientos de las individualidades cuánticas nacen cuánticamente semejantes entre sí. Ese orden crea un espacio cuántico ordenado que se corresponde con el orden dinámico universal.   



            6ª. Ley del espacio: Para que se constituya el espacio, las individualidades cuánticas tienen que multiplicarse en cada vez más individualidades cuánticas semejantes entre sí; de esa manera se originará un orden espacial. 



            Un espacio dinámico no se puede crear sin orden dinámico. ¿Cómo se podrían mover infinidades de partículas cuánticas en el universo, si no se moviesen dentro de sus propios movimientos? Los espacios donde se mueven esas partículas dinámicas, deben ser espacios móviles propios. Si no fuese así, si esas partículas dinámicas no siguiesen un orden que les obligasen a moverse en sus propios movimientos, chocarían unas con otras, se descompondrían todas las partículas cuánticas entre sí; nuestro universo dinámico dejaría de ser un orden dinámico, dejaría de ser un universo, dejaría de existir, ya que sólo pueden existir los universos dinámicos ordenados.  



            Por consiguiente, el universo es un espacio dinámico perfectamente ordenado; porque sólo puede estar formado por partículas dinámicas cuánticas semejantes entre sí. Con lo cual, el universo no es una expansión, sino que son precisamente las infinidades de constantes duplicaciones cuánticas que se duplican continuamente, las que obligan a que el universo parezca que se expande. Esas duplicaciones continuas permitirán que el universo se sature permanentemente de duplicaciones cuánticas que permanentemente se duplicarán sin cesar. De esta manera el universo crece sin fin y su crecimiento parece un constante movimiento expansivo;  movimiento expansivo que en realidad es un crecimiento expansivo. Como todas las identidades cuánticas están inducidas a duplicarse hacia una misma dirección universal, el crecimiento no se hace hacia lo ancho sino hacia la dirección expansiva. 



            La existencia que existe en el universo representan un universo dentro de los espacios y movimientos ya hechos del universo cuántico. Es como si la existencia fuese una gran balsa que no pudiese evitar flotar en la dirección que le impone un mar cuántico. Entonces es como si los movimientos que se efectúan dentro de esa balsa ya estuviesen hechos por ese mar o universo cuántico, como si los movimientos fuesen movimientos ya trazados por el propio movimiento inicial del universo, como si fuesen carreteras dinámicas ya hechas. Por consiguiente, podría ser que lo que nosotros vivimos y experimentamos sean vivencias y experimentos ya vividos y experimentados por nosotros mismos; con la posibilidad de que nosotros mismos podemos escoger, libremente, en cada instante, uno de las infinidades de caminos que nos posibilita escoger la existencia; pero esos caminos no dejarán de ser caminos ya hechos. 



            7ª. Ley de la agrupación dinámica constante: El movimiento como individualidad dinámica no es nada; necesita la unión de infinidades de individualidades dinámicas semejantes entre sí para así poder componer un sólo microscópico espacio  dinámico. Todas las individualidades cuánticas son dinámicas y juntas componen un universo dinámico como el nuestro en el que absolutamente todo es dinámico. O sea que sin la cantidad, el movimiento individual no servirá para nada; por consiguiente, el movimiento necesitará multiplicarse constantemente en cantidades de movimientos ordenados; ya que todo se mueve dentro de un espacio de movimiento ordenado. Si no existiese una agrupación dinámica y un orden dinámico universal, no podría producirse el tiempo, el espacio, la velocidad ni la evolución dinámica. 



            Unas matemáticas del movimiento podrían coincidir con la siguiente: Según sea la densidad dinámica que adquiera la materia, dicha composición podría poseer mayor o menor fuerza dinámica; mayor o menor velocidad dinámica; mayor o menor transformación dinámica; mayor o menor espacio dinámico; mayor o menor cantidad de dinamismo; mayor o menor tiempo dinámico y mayor o menor orden dinámico. Con lo cual el movimiento de cualquier simple existencia equivaldría básicamente a fuerza dinámica, a transformación dinámica, a espacio dinámico,  a agrupación dinámica, a duplicación dinámica, a velocidad dinámica, a tiempo dinámico y a orden dinámico. 




Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado el 23/02/2012 en Safe Creative
http://www.articulosnuevos.blogspot.com

Respuesta de Diego Peralta (Vladimir Soloviev) a: El tiempo no existe, foro Filosofía.org

Su ensayo es cabal ratificación de que el título formal no hace al filósofo. La filosofía es quien nos elige, y usted sin duda está en la lista de elegidos. Honre esa necesidad de querer, aunque os advierto que el camino es arduo y espinoso. Ergo solo la filosofía le promete una muerte digna, tras su reciprocidad a ella. Pero sentir la filosofía es mas fuerte que uno mismo, y para usted ya es tarde para arrepentimientos. Usted es un filosofo genuino,....solo déjese llevar. Otro respetuoso saludo. Diego
Muchas gracias Diego Peralta (Vladimir Soloviev)

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