El filósofo, la nada y la existencia




El filósofo, la nada y la existencia
 
El filósofo: Según un diccionario de la internet pública, el filósofo puede equivocarse o acertar, siempre en aras de buscar la verdad.



            Existe la nada: La nada existe, se puede pesar, se puede medir: la nada es el infinito menos el finito de lo que es, mide y pesa la existencia en sí.




            Sobre la existencia: La existencia y la nada son dos contrastes opuestos que deberían poderse medir como existencias opuestas: como la nada absoluta hecha existencia o como la nada hecha existencia en comparación con la nada absoluta.




            La perfección: Equivaliendo lo perfecto a lo absoluto podríamos decir que no existe nada absolutamente perfecto, ni nada perfectamente absoluto, excepto la nada. No existe una perfecta imitación, no existe una perfecta similitud, todo tiene su identidad propia. Ni lo perfecto ni lo absoluto existen, excepto como nada, la cual o no existe o existe como nada hecha existencia.




            Lo absoluto: No existe una esfera o un cuadrado completamente absoluto o perfecto. No existe un color absolutamente perfecto. No existe ni el mal ni el bien absoluto. No existe la belleza absoluta o perfecta. No existe una línea recta absolutamente recta ni perfecta. No hay nada perfecto, no existe nada absoluto, excepto la nada. Únicamente podrían ser perfectas o absolutas las representaciones representadas por los números, las palabras o la imaginación ya que sólo son representaciones, las cuales pueden representar algo real o irreal, algo perfecto o imperfecto o algo absoluto o su contrario.



            Lo absoluto podría demostrar que existe la nada, pues si la existencia no es absoluta, ni existe algo absoluto, es que existe la nada.



           
            La existencia no es absoluta, y por este simple hecho se debería admitir como existente a la propia "nada". Entonces, se podría afirmar que existencia + absoluto = nada; o existencia + nada = absoluto; o nada + absoluto = existencia.



           
            Como lo pequeño es lo grande: dentro de la nada infinita, lo pequeño y lo grande son dimensiones infinitas, tanto en lo pequeño como en lo grande.



           
            En el universo todo se engrandece o se empequeñece al mismo ritmo y tiempo que se engrandece la expansión. De esta manera, lo grande y lo pequeño mantendrían intactas sus medidas en relación a la expansión. Entonces, según lo dicho, cuanto más grande sea la expansión más se engrandecería el átomo, y como todo lo existente se engrandece también y nosotros nos engrandecemos también en el mismo tiempo, apenas percibimos esos fenómenos. Ni la ciencia con los mejores instrumentos de medida podrían comprobar esos hechos, ya que todo se engrandece al mismo tiempo y no hay materia ni instrumento que lo detecte, pues las propias materias y medidas de los instrumentos también se distorsionarían hacia lo grande. Todas las sub-partículas o sub-átomos, ya sean energías en forma de luz o materia se engrandecen; de esta manera, todo se relaciona, lo grande con las dimensiones y con las saturaciones de la expansión, de la existencia y de la nada. 



           
            Según lo dicho, al crecer la expansión crecería el universo, y esto permitiría que el universo fuese cada vez más grande y que los átomos o sub-átomos fuesen también cada vez más grandes en relación al universo y a la fuerza expansiva. Porque si no fuese así, llegaría un momento en que los átomos serían tan pequeños que apenas tendrían energía ni dinamismo para ser átomos. Entonces, para que pueda existir la existencia, todo lo pequeño subatómico se engrandece al mismo ritmo que la expansión, empezando por lo pequeño, sub-átomos, átomos, etc.; ya que todo lo pequeño irremediablemente haría crecer a lo grande.




            La nada: La nada tiene identidad propia, es la nada. La nada es única, igual, perfecta, infinita, indefinida, eterna, absoluta, etc. La nada está oculta en lo más profundo de la existencia, está mezclada con la existencia; la nada es la nada hecha existencia. La nada es el dinamismo que hace posible, que la nada sea existencia. La nada pura, es el calor y también el frío absoluto capaz de destruir la existencia. La nada está en todo y en todas partes. Dentro de la nada infinita, lo pequeño y lo grande se mantienen infinitos. La nada fue la que hizo posible la creación de todo lo existente, que es energía de la nada hecha existencia. La nada es como un Dios, es la creadora de la existencia.




            La materia: La materia más subatómica del sub-átomo más pequeño posible tendría que ser indivisible como materia para no llegar a ser la nada. Esa indivisión debería ser una imposibilidad, pero no lo es; ya que la materia debería poder dividirse en otra u otras materias y así indefinidamente hasta llegar a ser posiblemente la nada. A no ser, que se llegase a un punto en que la división de esa materia fuese algo parecido a la nada; pero que no sería la nada sino algo como una especie de esencia de la nada en constante movimiento, dinamismo que le permitiría transformarse en algo material.




            Tuvo que existir un principio en el origen de la existencia que permitió el origen de la materia, ya que la existencia no puede ser otra cosa nada más que materia, aunque ésta sea energía transformada en materia. Tuvo que haber un principio en la creación de lo existente, ya que todo tiene un principio. El cual debió de comenzar en la infinita pequeñez de todo comienzo, donde no existía nada más que ese principio en forma de punto infinitamente pequeño y infinitamente poco denso, que casi era la nada absoluta; pero al no poder ser la nada absoluta con su absoluta quietud, tuvo que adquirir su contrariedad, o sea el dinamismo necesario para poder ser existencia. Ese principio, era el principio de todo. Ese principio, sería un punto insignificante en un lugar del vacío más absoluto, en un lugar en donde no existía lugar, ya que al no haber existencia no existían lugares. Sin embargo, ese principio dinámico creó un supuesto lugar dinámico, lugar que por ser totalmente dinámico y no poder permanecer en el mismo sitio, era un lugar ficticio. Un lugar en donde no existía ni el tiempo porque todo era nada, excepto ese principio origen en constante movimiento, transformado en lugar dinámico gracias a su imparable movimiento. 



           
            Llámese Dios, o no, a ese principio, a ese origen de la creación, porque en realidad ese principio, era eso, como un Dios; porque gracias a ese principio se originó  un subatómico dinamismo que se multiplicó en cada vez más esencias de sí mismo; dando origen a la materia y a la existencia. Y debido a ese dinamismo, que se multiplicó como existencia, se multiplicó el propio dinamismo y al mismo tiempo la materia y la existencia. Y así multiplicándose sucesivamente, y posibilitando que indefinidamente continúe multiplicándose a la vez, el dinamismo, la materia y la existencia se posibilitó la existencia del universo.




            Saturación de la existencia: Es lógico pensar, que la existencia esté saturada de existencia, aunque esté mezclada con diferentes clases de existencias. Como sería lógico pensar, que un mar está saturado de agua dentro de su recinto acuático, aunque el agua sea una mezcla de diferentes tipos de líquidos. Entonces, la existencia hace posible también, que lo no existente esté saturado de inexistencia, o de la nada; aunque la existencia toda en sí, sea un producto de la nada hecha existencia, hecha dinamismo, que por ser inexistencia dinámica, se constituyó en existencia. 



           
            El universo al crecer sin fin, se sobre satura continuamente de existencia, y a su vez de la nada. Debido a que el universo está rodeado de la nada, y a que, al no cesar el dinamismo expansivo del universo de inducir dinamismo, se genera aún más dinamismo, se genera cada vez más existencia.




            No existe nada: El tiempo no existe, es un trozo de evolución. La evolución no existe, es un trozo de expansión. La expansión no existe, es un trozo de dinamismo. Y así sucesivamente, da lugar a que nada exista, o a que todo tenga su base en la nada; o que el final de todo lo existente sea la nada.

Respuesta de Diego Peralta (Vladimir Soloviev) a: El tiempo no existe, foro Filosofía.org

Su ensayo es cabal ratificación de que el título formal no hace al filósofo. La filosofía es quien nos elige, y usted sin duda está en la lista de elegidos. Honre esa necesidad de querer, aunque os advierto que el camino es arduo y espinoso. Ergo solo la filosofía le promete una muerte digna, tras su reciprocidad a ella. Pero sentir la filosofía es mas fuerte que uno mismo, y para usted ya es tarde para arrepentimientos. Usted es un filosofo genuino,....solo déjese llevar. Otro respetuoso saludo. Diego
Muchas gracias Diego Peralta (Vladimir Soloviev)

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